Seguros para pediatras: cuidando de los profesionales de la salud de los más pequeños de la casa

Una pediatra atendiendo a una niña en su clínica

Seguros para pediatras: cuidando de los profesionales de la salud de los más pequeños de la casa

 

Los pediatras son los profesionales médicos cuya característica principal son los pacientes que tratan: niños y adolescentes. Es decir, pacientes cuya edad está comprendida desde el nacimiento hasta aproximadamente los 14 años, aunque, según el centro, es ampliable hasta la mayoría edad.


Otra de las características que les propias a los profesionales médicos de la pediatría es que su actividad profesional suele clasificarse o considerarse como una de las más duras a nivel de atención sanitaria, a la par que una de las más maravillosas y agradecidas dentro de la comunidad médica, precisamente por la naturaleza y edad de sus pacientes.


Este hecho hace que, al igual que sus compañeros del cuadro médico de un centro sanitario u hospital, su labor principal se centre en cuidar, proteger y recuperar la salud de sus pacientes. Y en su caso concreto, también se encargan de prevenir enfermedades, hacer seguimiento de éstas y de la salud en general, además de recomendar a sus padres y/o tutores legales consejos y hábitos saludables.


En definitiva, asegurar la salud de un niño y que éste sonría, es su mayor objetivo y motivación.

 

 

Actividad y riesgos propios de la Pediatría

 

Los profesionales de la salud de los menores, al igual que sus compañeros médicos sanitarios que atienden a pacientes adultos, están expuesto a los mismos (o muy similares) riesgos asociados a su profesión, como pueden ser: insatisfacción con la atención sanitaria recibida, error de diagnóstico, tratamiento inadecuado o insuficiente, o agravación del estado de salud o enfermedad.

 

Pero además, el pediatra, durante la práctica médica está expuesto a un mayor número de riesgos asociados a su actividad debido a, como decíamos anteriormente, la naturaleza y edad de sus pacientes y al diálogo y relación que también tienen que realizar con sus padres y/o tutores legales. Como por ejemplo, la aplicación de un tratamiento sin su aceptación/supervisión explícita o sin ser debidamente informados.

 

Todos estos supuestos son susceptibles de que ocasionen una hoja de reclamación en el centro sanitario donde los padres y/o tutores del paciente expresan su insatisfacción con la atención sanitaria recibida, con el desacuerdo del diagnóstico emitido o con la disconformidad del seguimiento o tratamiento indicado. Pero también pueden formular reclamaciones legales y económicas hacia el profesional y el centro sanitario. De hecho, hoy en día, la naturaleza de estas reclamaciones son tan severas que pueden amenazar el patrimonio del propio profesional médico-sanitario e incluso solicitar y provocar su inhabilitación profesional.

 

Los pediatras asumen riesgos clínicos y médico-legales específicos: desde errores diagnósticos hasta desacuerdos con los tutores legales. Sin un seguro de RC Sanitaria adecuado, una reclamación puede afectar directamente al patrimonio del profesional y a su continuidad laboral.

 

Riesgos médico-legales específicos en pediatría

 

  • Consentimiento informado dual con padres o tutores.
  • Pacientes que no pueden expresar síntomas con claridad.
  • Urgencias con evolución rápida en edades tempranas.
  • Actuaciones en centros escolares o revisiones comunitarias.
  • Necesidad de registros clínicos más precisos y detallados.

 

¿Es obligatorio contar con un seguro de Responsabilidad Civil?

 

Por todo lo expuesto anteriormente, es ineludible la necesidad de contar con un respaldo adecuado.
Llegados a este punto, también cabe mencionar que la actividad médica es uno de los ámbitos profesionales que la normativa exige que sus profesionales dispongan de un seguro de Responsabilidad Civil para llevar a cabo sus funciones. Al mismo tiempo, algunos colegios profesionales, incluidos los médicos, solicitan la acreditación de tener en vigor un seguro de RC para colegiarse.


Es posible que a la hora de realizar la solicitud de colegiación, la institución ofrezca entre sus servicios una póliza de estas características. Sin embargo, es recomendable consultarla detenidamente para ver los términos y condiciones ya que, en muchas ocasiones los capitales asegurados son limitados al tratarse de una póliza colectiva. O bien, porque, hoy en día, los importes estipulados resultan insuficientes a la hora de enfrentarse a una indemnización económica profesional sanitaria.


En este sentido, el seguro de Responsabilidad Civil Sanitaria de Berkley España otorga protección a estos profesionales de la salud, para que puedan realizar su actividad con total tranquilidad y protección.

 

La práctica médica en España está regulada por normativas profesionales y por los propios Colegios Médicos, que suelen exigir disponer de un seguro de RC adecuado a la naturaleza del riesgo para poder ejercer. Conviene revisar las condiciones específicas de cada colegio y del centro en el que se trabaje.

 

¿Qué pasa si un pediatra no tiene seguro de RC?

 

Una reclamación sanitaria puede suponer un impacto económico directo, gastos de defensa jurídica, medidas cautelares y, en casos severos, incluso la inhabilitación. Contar con un seguro de RC Sanitaria es esencial para proteger la continuidad profesional.

 

 

Seguro de RC Sanitaria para médicos y profesionales de la salud

 

En Berkley España contamos con un seguro de Responsabilidad Civil especialmente diseñado para los profesionales de la salud. Por un lado, contamos con una póliza dirigida a proteger el patrimonio de médicos, sociedades unipersonales y profesionales médicos-sanitarios (todas las áreas y profesiones sanitaria a excepción de Ginecología y Obstetricia). Y, por otro, destinada a proteger el patrimonio de los Médicos Internos Residentes (MIR) ante reclamaciones derivadas de su actividad.

 

Además de contar con coberturas básicas como RC Profesional, Defensa Jurídica y Fianzas e Inhabilitación Profesional, el seguro de Responsabilidad Civil Sanitaria de Berkley España ofrece protección específicas para cada caso, pudiendo ampliarse con garantías como RC vinculada a Protección de Datos Personales, daños a expedientes y documentos, daños a bienes de pacientes en custodia, RC por intoxicación alimentaria, RC Explotación, RC Patronal, RC Locativa, RC por instalaciones radioactivas y RC por contaminación accidental. También contempla facilidades de pago y ampliación del capital asegurado desde un mínimo de 150.000 euros*.

 

Asimismo, puede ajustarse a coberturas y actividades que desarrolla este colectivo, como pueden ser la realización de diagnósticos, tratamientos, consultas, visitas, informes y certificados, prescripciones y aplicaciones terapéuticas; intervenciones quirúrgicas; actuación como perito en procedimientos judiciales o como árbitro en procedimientos de tipo arbitral; docencia, asistencia a congresos y seminarios y colaboración en publicaciones especializadas o en medios divulgativos en los que actúe con motivo de su profesión; actividades de investigación clínica para los que se encuentre cualificado, excepto en ensayos clínicos con medicamentos; responsabilidad por incumplimiento de LOPD; y defensa jurídica ampliada ante reclamaciones infundadas, pérdida de prestigio, agresiones o reclamaciones derivadas de productos defectuosos.

 

 

Garantizar la tranquilidad de la actividad pediátrica es fundamental para centrarse en lo realmente importante: el bienestar de los más pequeños. Una protección adecuada aporta seguridad y respaldo frente a los riesgos reales de la profesión.

 

 

 

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